Mola, campeón del mundo por méritos propios

Ni el colapso de Jonathan, ni el más que cuestionable amor fraternal de Alistair empañan lo más mínimo el primer y merecido título mundial de Mario Mola. Al no descalificar a Jonathan, la ITU pierde una oportunidad excelente para reafirmar los valores del triatlón.

Queda en el aire, extrañamente, un cierto aroma a decepción. A chasco. A ‘qué  pena ganar así’. Las propias declaraciones de Mario Mola tras coronarse campeón del mundo apuntaron en esa dirección: “No es la manera en que quería ganar el campeonato del mundo”. Obvio que no. Incluso parecía que tuviese que pedir perdón por haber sido el mejor triatleta en estas series mundiales. 

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Lee el resto este artículo en la Revista Triatlón, número 48.