Hasta siempre y gracias

Se acaba un ciclo. Empieza otro. Así es la vida, un viaje de ida y vuelta, que dice un buen amigo; un toma y daca de subirse y bajarse al tren, a los muchos trenes. Pontoon se despide en esta estación después de haber compartido contigo, querido lector, un trayecto sin destino, comprometido y apasionante, de gran aprendizaje, especialmente para nosotros. Por eso nos sentimos tan agradecidos hacia ti.

Nos vamos con la alegría de haber logrado el producto que queríamos, fiel a los principios y los objetivos que nos propusimos: proporcionar una cobertura periodística independiente y honesta sobre el triatlón de elite, en un formato web de buena calidad, mimado por fotografía de primera. Con pasión pero sin estridencias, lanzamos nuestra mirada distinta, curiosa y experimentada al mejor circuito de triatlón del mundo.

Ponemos un punto y aparte a Pontoon con la convicción de que el triatlón también merece periodismo de calidad para crear una cultura sólida para este deporte con valores propios. Por esa razón no tenemos suficientes palabras de agradecimiento para el aprecio sincero que nos habéis transmitido tantas veces, el mismo que ha mantenido viva esta web.

Decimos ‘hasta siempre’ conscientes de que nos hemos equivocado en alguna ocasión, pero sin faltar jamás a nuestro compromiso con la honestidad, al menos tanto como la pasión por este deporte nos lo ha permitido. Esperamos haber acercado un poco más ese arte y vida que se esconde tras la ejecución élite de este deporte complejo.

Dejamos la página abierta al público y al futuro porque creemos que hay contenidos que suscitaron un gran interés y que, pensamos, todavía pueden ser actuales y relevantes. La visión de Brett Sutton sobre el triatlón de hoy, las enseñanzas del maestro tristemente fallecido, Laurent Vidal, en una entrevista única y profunda, o la ambición humilde del ya campeón del mundo, Mario Mola son buenos ejemplos. Igual que las historias humanas y deportivas de Lukas Verzbicas, David Hauss o Lisa Nordén, con finales abiertos, algunos todavía cargados de interrogantes. Muchas gracias a todos los protagonistas de nuestras entrevistas y reportajes. Entre esos contenidos relevantes, también nos atrevimos a dar nuestra opinión alguna vez, por ejemplo cuando Gómez Noya, pese a conquistar su quinto mundial, no era tan mediático como ahora. El artículo recorrió las redes como un relámpago. Por último, no queremos olvidar el seguimiento exhaustivo de las Series Mundiales, carrera a carrera, con un análisis que fue siempre más allá de la narrativa.

Estas líneas hablan en plural mayestático porque, aunque solo una persona ha puesto la cara a esta web, Pontoon no hubiera sido posible sin el amor de otras tres personas que han estado ahí detrás, incondicionalmente, trabajando duro y apoyando en todo momento, de un modo u otro. También entran en este plural aquellos que de forma más puntual han contribuido a que todo saliese adelante. 

Marchamos tamén felices e orgullosos de termos mantido a versión en galego até o último intre e de termos ofrecido mesmo unha versión en inglés o primeiro ano. Fica a bandeiriña branca de franxa celeste aló no alto, e tamén algúns textos que inseriremos nos próximos días como lembranza e recoñecemento ao valor dunha lingua que tamén fala tríatlon.

Llega el momento de explorar nuevos caminos. La mirada diferente de Pontoon seguirá colaborando con la revista Triatlón, y quién sabe si con otros horizontes a la vista.

Muchas gracias por haber disfrutado y por haber confiado en nosotros. Ha sido un gran placer.

Hasta siempre,

Alberto Trillo y el equipo de Pontoon