Lukas Verzbicas prepara su regreso a la élite del triatlón

Tras el grave accidente que sufrió en 2012, el triatleta estadounidense lucha para construir su nuevo yo y alcanzar su sueño olímpico a las órdenes de Brett Sutton. Por el camino deja la ilusión de ser olímpico también en atletismo y correr sobre el tartán de Rio 2016.

Por Alberto Trillo | Fotos cedidas por Lukas Verzbicas 


En el verano europeo de 2012, un joven de 19 años deslumbraba al triatlón mundial. Se convertía en el más joven en vencer en una Copa del Mundo y marcaba el segundo mejor parcial a pie en la WTS de Kitzbühel. Era Lukas Verzbicas, el campeón del mundo junior de 2011, un título que había logrado en lo que solo se preveía como un regreso temporal al triple esfuerzo para cumplir una promesa con su amigo triatleta Kevin McDowell, que padecía un cáncer. 

Talento puro

Los big boys se rendían ante su talento. "Es uno de los mayores talentos que he visto jamás en este deporte (…) y creía que sería uno de mis mayores rivales en los próximos años," decía Gómez Noya en una entrevista al Chicago Tribune.

Es uno de los mayores talentos que he visto jamás en este deporte y creía que sería uno de mis mayores rivales en los próximos años - Gómez Noya

Lukas no era ninguna casualidad. Se trataba de un superdotado para este deporte. Había sido el quinto estudiante de instituto en EE.UU. en lograr rebajar la barrera mítica de los cuatro minutos en la milla. El lituano de nacimiento ya había batido a Mario Mola en el campeonato del mundo de duatlón junior de 2009 cuando tenía solo 16 años, tres menos que el español. 

Una curva de 180º

El brillo de su talento se desvaneció en una curva fatídica. Verzbicas sufrió “varias lesiones, que incluyen fractura de tórax y clavícula, dos vértebras rotas, y un neumotórax parcial,” según contaba a Competitor Radio.

Los neurólogos creyeron que no volvería a caminar. “El equipo médico no me dijo nada,” reconoce Lukas, que habla del accidente con entereza al otro lado de la pantalla. Desde ahí no ha hecho sino recorrer un largo camino lleno de obstáculos, con su pensamiento positivo como arma. Ya postrado en la cama del hospital se dio cuenta de que “sería difícil y llevaría tiempo, pero estaba confiado en que me recuperaría.”

El viejo Lukas

Antes de ser campeón del mundo junior de triatlón, Lukas ya se había comprometido como atleta con la University of Oregon. Su especialización duró apenas dos meses en el otoño de 2011. “Corría más lento. Estaba acostumbrado a entrenar la carrera con la natación y la bici. Me lesionaba más, así que sentí que necesitaba la natación y la bici para correr más rápido”.

Con el apoyo de su familia, se centró en el triatlón y los resultados llegaron en 2012. A pesar de la expectación que generó, Lukas todavía era un triatleta en formación, falto de “experiencia en competición”, que notaba las “transiciones tan rápidas, la dureza de la natación en aguas abiertas y su componente físico. Aún tenía mucho por hacer,” reconoce.

Aun así, Lukas cree que “con suerte” estaría “al nivel de Mario si hubiese progresado bien. Estaría al nivel de los mejores del mundo. Pero si miro atrás, creo que [el accidente] me ha hecho más fuerte.”

El nuevo Lukas

Hoy, su cara de adolescente sigue siendo la misma, pero esconde los diez kilos que ha ganado su cuerpo respecto a cuando tuvo el accidente. “Tengo prácticamente un cuerpo nuevo. Solo ha pasado un año desde que estoy totalmente recuperado.” Lukas ha aprendido sobre todo a tener “paciencia”. Dan Selstad, su fisioterapeuta, afirma que “su recuperación ha sido más sobrehumana que correr una milla en menos de cuatro minutos”.

Después del accidente me di cuenta de que antes era realmente talentoso. Ahora necesito más esfuerzo

“Después del accidente me di cuenta de que antes era realmente talentoso. Ahora necesito más esfuerzo. Tengo que concentrarme en mi cuerpo, el descanso, la nutrición… Antes todo era más natural,” admite Lukas.

“Mis capacidades físicas no son las mismas. No puedo correr tan rápido como era capaz, pero el triatlón es resistencia. Me llevará un tiempo pero sé que soy capaz de correr con los mejores en 29 poco.”

Lukas se mira en el espejo de Alistair Brownlee. “En mi opinion, nadie se puede comparar con él y su perfección en el dominio de las tres disciplinas y su dominio en carrera.”  dice con admiración. “Pero va a llevarme tiempo llegar hasta ahí,” repite una vez más como refuerzo a su paciencia. “Si no hubiese tenido el accidente, cualquier otra cosa hubiese pasado,” añade con resignación.

Brett Sutton: un nuevo enfoque

Para llegar a la élite, Lukas se ha puesto en las manos de Brett Sutton, que ha asumido el reto. “Brett ya ha cambiado un montón de cosas en mi técnica; la brazada, la posición sobre la bici e incluso la técnica de carrera a pie,” dice Lukas confiado.

Brett ya ha cambiado un montón de cosas en mi técnica; la brazada, la posición sobre la bici e incluso la técnica de carrera a pie

“Llevará tiempo pero dará resultados a largo plazo. Su enfoque es muy individual, nada de ir por el libro. Estamos encantados de trabajar juntos.” Este mes se incorporará al grupo de Sutton en St. Moritz (Suiza), que cuenta con la campeona olímpica, Nicola Spirig, en sus filas. La suiza le animó a unirse al grupo. 

Por ahora, ya está realizando unas 25 horas semanales de entrenamiento (repartidas entre 25km de natación, 400km de bici y 50-60km de carrera a pie), con hincapié en el trabajo de fuerza y técnica sobre la bici, sobre la que “he mejorado mucho, soy mucho mejor ciclista,” reconoce Lukas.

En función de su progresión, la idea para esta temporada es hacer algunas Copas de Europa y quizás hacia final de año alguna Copa del Mundo o, si es posible, alguna WTS, aunque el mundial sub-23 sería una “buena manera” de ir volviendo a la competición “paso a paso”.

Rio 2016 y el sueño perdido

Sin embargo, donde le gustaría estar presente es en el simulacro de Rio este año, aunque no será fácil. En este momento, cuando habla de los JJ.OO., su paciencia desaparece. “Vamos a hacer lo que haga falta para llegar hasta allí, es mi sueño. Incluso me precipitaría. Me gusta ese enfoque de escuchar a mi cuerpo, pero estar presente en Rio es mi única condición irrenunciable”.

Me gusta ese enfoque de escuchar a mi cuerpo, pero estar presente en Rio es mi única condición irrenunciable

Y vuelve a aparecer de nuevo cuando recuerda aquella curva fatídica que dejó varias secuelas y difuminó uno de los sueños de Lukas. “Si algo he perdido,  no quiero llamarlo “sueño”, es la idea de ser olímpico en Rio 2016 tanto en atletismo como en triatlón. Ahora el triatlón es suficiente. Tengo bastantes cosas que superar y con las que lidiar.”

Inspiración

Para conseguirlo, el joven estadounidense tiene “un montón de gente a mí alrededor que me empuja hacia adelante, que me ha inspirado y a quienes no quiero decepcionar. Durante las carreras, mucha gente se me acerca y me dice que soy su inspiración. Saber que puedo marcar esa diferencia en sus vidas significa mucho para mí.”

Con esta motivación, Lukas sigue luchando por reconstruir un nuevo yo triatlético que le convierta en quién un día iba a ser, uno de los mejores del mundo.


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