Retrato de Gómez Noya: alguien fuera de lo normal

¿Cómo ha sido capaz Gómez Noya de estar (¡) ocho años seguidos sin bajarse del podio del mundial? Hablamos con entrenadores y compañeros del cuatro veces campeón del mundo sobre los cimientos de una carrera tan larga, regular y exitosa, y las cualidades que le han llevado a ostentar un palmarés de leyenda. 

Por Alberto Trillo | Fotos: Delly Carr | ITU | ROKA


A las seis de la mañana del día siguiente de haberse proclamado campeón del mundo por cuarta vez, Javi se tiraba al agua en una piscina de Edmonton.  Era el momento de hacer la primera sesión del día. Tocaba alimentar la ambición desmedida del campeón con rigor, disciplina y un aire casi robótico; extraño en una persona afable y sensible, reconocida por su calidad humana. Era una sesión in extremis para no perder un día en el que volaría hacia su nuevo objetivo: ser campeón del mundo de medio Ironman solo una semana después. Pero este chapuzón no era algo excepcional, “normalmente entrenamos a horas exageradamente difíciles antes de volar o al llegar a destinos y bajarse de un avión”, cuenta Carlos David Prieto, su entrenador actual.

Concentración

Esta concentración de Gómez Noya en su trabajo es constante desde el inicio de la temporada en diciembre. “Creo que no hay nadie en el circuito que tenga la capacidad de estar concentrado en su trabajo al 100% durante 11 meses al año” reconoce Prieto. No hay tregua, ni siquiera el éxito lo permite. No regatea esfuerzos ni escatima sacrificios.

Creo que no hay nadie en el circuito que tenga la capacidad de estar concentrado en su trabajo al 100% durante 11 meses al año

Desde hace unos años realiza su primera concentración en las Islas Canarias, en Fuerteventura ya en diciembre. Se escapa de lo fácil, de quedarse en casa y prioriza el máximo rendimiento. Evita los contratiempos derivados del mal tiempo de su Galicia, y busca lugares donde pueda pasar lo más desapercibido posible del público, la prensa, seguidores… para poder concentrarse en hacer su trabajo y en dedicar todas sus energías a ese rendimiento, conocido como “entrenar, comer y dormir”.

Su día a día es bastante más impresionante que sus resultados puntuales

A las primeras concentraciones les siguen largas estancias encadenadas en distintos lugares del mundo, que el campeón conoce y sabe que se adaptan a sus necesidades de entrenamiento: Stellenbosch (Sudáfrica) o Noosa (Australia) son dos de sus lugares favoritos. Después llega el turno para el verano gallego, en su casa de Pontevedra, otro lugar magnífico para preparar la segunda parte de la temporada. “Conoce muy bien su cuerpo y sus necesidades, se cuida siempre y sabe lo que necesita”, dice Prieto, para quien “su día a día es bastante más impresionante que sus resultados puntuales.”

Adaptación

En ese día a día, en entornos muy diferentes, y con continuos cambios de hora, Javier “tiene mucha facilidad para adaptarse a cualquier situación y superarla con éxito. Eso es lo que le convierte en un fuera de serie”, comenta Uxío Abuín, compañero de entrenamientos desde este año.

“Es el rey del jet lag sin duda en un circuito exigente como el de las WTS.  Es de los que más capacidad tiene para adaptarse y trabajar en condiciones de fatiga extrema”, afirma Prieto, que también destaca su capacidad de trabajar “al 100% todos los días del año y adaptar las cargas a horarios y sitios de entrenamiento”. Un buen ejemplo son los trotes que hace entre escalas en los aeropuertos, en los que él también le acompaña.

Omar González, exentrenador de Gómez Noya (2008-2012) afirma “sin ninguna duda” que lo que más destacaría de Javi “es la capacidad para dar todo lo que tiene cada día en cualquier circunstancia”. Javier fue capaz incluso de vencer en Auckland 2014 al día siguiente de romper con su pareja. Su situación sentimental no minó su rendimiento gracias a su fortaleza mental, según cuentan fuentes cercanas.

Su capacidad de adaptación no se ciñe tan solo a su rutina cotidiana y a los contratiempos. Gómez Noya ha sabido evolucionar su forma de entrenar y ha trabajado para corregir sus debilidades, como era el sprint. Además, ha introducido elementos en su preparación que le ayudan a optimizar el tiempo invertido y a mantener las lesiones a raya.

Trabajo eficiente

“Tengo la impresión de que hay triatletas con más talento que Javier, pero sabiendo cómo son y cómo entrenan muchos de los mejores, no tengo ninguna duda que Javier es el más eficiente entrenando y de los mejores cuidando su cuerpo y su cabeza para ser eficiente cada entreno, cada día, cada temporada... y eso lo hace especial”, cuenta  José Rioseco, el entrenador que llevó a Javi desde que era un niño hasta lograr su primer campeonato del mundo.

Tengo la impresión de que hay triatletas con más talento que Javier, pero sabiendo cómo son y cómo entrenan muchos de los mejores, no tengo ninguna duda que Javier es el más eficiente entrenando

“De cada 100 entrenamientos, Javier hace casi todos perfectos, como planificas, como te imaginas que sería ideal; es el mejor deportista para un entrenador”, reconoce. “Es un lujo para un entrenador ayudarle. A mí me hizo crecer como entrenador de manera muy importante”, reconoce Rioseco.

Trabajo en equipo

Más allá de sus cualidades personales, Gómez Noya ha sabido rodearse siempre de una estructura que le acompaña y  apoya, que crea un ambiente óptimo en las concentraciones largas y que sirve de estímulo diario para el campeón. “Es una persona única. Es increíble que a su nivel trate de ayudarnos y comparta sus entrenamientos con nosotros,” dice Pablo Dapena, su fiel escudero. 

“Seguir su ritmo de entrenamiento es prácticamente imposible. Intentamos adaptarnos a él lo máximo posible, pero si intentásemos hacerlo todo con él, acabaríamos reventados”, dice Uxío Abuín. Tanto él como Dapena coinciden en el “privilegio” de poder entrenar a su lado.

Sin embargo “al final, involuntariamente, Javi termina por destrozar a todos psicológicamente. Nadie es capaz de seguir su ritmo entrenando un día tras otro y encadenando sesiones a la perfección. Eso es algo que está al alcance de muy pocos”, dice Prieto. 

Aun así, aprender al lado del número uno, acaba reportando beneficios. Este año se incorporaron al grupo el mexicano Crisanto Grajales y el español Vicente Hernández. Los dos están realizando su mejor temporada en WTS, son ya habituales del top 10. Dapena ha hecho su debut en WTS y Abuín ya ha vencido en una Copa de Europa difícil como la de Madrid.

Este trabajo en equipo se extiende también a sus patrocinadores, con los que trabaja como un profesional. Solo hay que observar cómo se enfunda su gorra y se pone el reloj nada más cruzar la línea de meta.

Perseverancia

Los tres entrenadores de su carrera deportiva coinciden en otra de sus cualidades. “Javi tiene muchas virtudes pero yo destacaría la perseverancia”, comenta Omar González.

La constancia ha sido clave desde sus inicios: “Cuando empezó a nadar no lo hacía mal pero no destacaba especialmente, aunque mostraba mucha perseverancia y máxima competitividad para luchar contra sí mismo. Su perseverancia diaria, que se ‘alimentaba’ de la información que le pasaba cada día, era clave”, explica Rioseco.

Cuando empezó a nadar no lo hacía mal pero no destacaba especialmente, aunque mostraba mucha perseverancia y máxima competitividad para luchar contra sí mismo

Esta cualidad le ha llevado a superar momentos complicados como la retirada de la licencia federativa por su condición cardíaca con una determinación inquebrantable, que le ha hecho todavía más fuerte. En definitiva, “sin su dedicación y perseverancia no haría lo que ha hecho y hace”, como señala Prieto.

Ambición

La ambición funciona como palanca de la motivación para mantener ese nivel de concentración y esa voracidad competitiva en una carrera tan dilatada. Combinar distancias (campeón del mundo de Medio Ironman) y modalidades (campeón del Mundo de Xterra) le ha servido a este competidor nato para mantener encendida la pasión por el triunfo.

Rio 2016 marcará el camino futuro de un triatleta inexplicable, incomparable por su constancia y fiabilidad, y al que solo le falta un oro olímpico. ¿Y después?

Rio 2016 marcará el camino futuro de un triatleta inexplicable, incomparable por su constancia y fiabilidad, y al que solo le falta un oro olímpico. ¿Y después?

 “A Javi le quedará tanta cuerda como motivación mantenga. Físicamente lo veo para mucho tiempo”, comenta Omar González. “No tengo duda de que destacará en la larga distancia, ya lo ha hecho en la media. La cuestión es si eso le motivará para seguir muchos años en ella”, añade Omar.

Por el momento, todo apunta a que este año Javi estará por noveno año consecutivo en el podio del mundial. Puede también que se convierta en el único triatleta de la historia en conseguir cinco campeonatos del mundo. En un deporte como el triatlón, de tan frágil equilibrio en la élite, y en el cual entran en juego tantos factores, esta regularidad resulta fascinante. Una frase de Iván Raña, campeón del mundo ITU 2002, lo explica: “Javi es la última evolución del ser humano”.

Javi es la última evolución del ser humano