Mi país olímpico es Azerbaiyán

¿Por qué una pareja de triatletas ucranianos compiten por Azerbayán para lograr su sueño olímpico y cómo influye el sistema ITU de clasificación olímpica para que esto suceda? Rostyslav y Kseniia nos lo cuentan

Por Alberto Trillo | Fotos: Jairo Iglesias | Cedidas por Rostyslav


“El problema político [en Ucrania] fue posterior a nuestra decisión, nos fuimos porque allí era difícil que pudiésemos conseguir nuestros objetivos por la falta de patrocinadores,” explica Kseniia Levokvska, que busca dar el salto a las WTS.

Azerbaiyán ofreció a Rostyslav Petvsov, actual número 31 del ranking de puntos ITU y 17º en la última WTS de Londres, y Kseniia, su pareja, las condiciones óptimas para poder desarrollar su carrera deportiva con un plan hasta Rio 2016.

“Azerbaiyán nos propuso mejores condiciones  salariales y laborales. También nos están pagando los viajes y eso nos resuelve la situación financiera para podernos dedicar a entrenar y competir y centrarnos en la clasificación olímpica al poder realizar todas las pruebas necesarias”, cuentan.

Objetivos: Juegos Europeos de Bakú

“[En Azerbaiyán] No nos pusieron unos objetivos concretos como clasificarse para los Juegos, aunque sí que lo deseen, pero se trata de competir lo mejor posible y conseguir resultados,” explica Kseniia. Sin embargo, “para ellos es muy importante que lo hagamos lo mejor posible en los Juegos Europeos de Bakú,” dice Rostyslav.

Con los Juegos Europeos de Bakú, la capital del país, como telón de fondo, el gobierno de Azerbaiyán “está invirtiendo en el deporte”, dicen ellos. Al no tener la estructura necesaria para generar  medallas a corto plazo de gente nacida en el país, el gobierno de Azerbaiyán invierte en atletas extranjeros que aceptan representar al país. Fuentes de la administración azerbaiyana indicaron a Pontoon que en los Juegos Olímpicos de 2012, 25 de los 50 atletas que representaron al país caucásico habían sido nacionalizados para competir por el país.

Al igual que hace Turquía u otros países del golfo pérsico como Catar o Bahréin, Azerbaiyán también está utilizando el deporte como elemento vertebrador del espíritu nacional y elemento simbólico de presencia internacional, al igual que hicieron los EE.UU. y la URSS durante la Guerra Fría, o la Alemania de Hitler en Berlín 1936, por citar dos ejemplos emblemáticos.

En esta relación de conveniencia, todos ganan. Los atletas y el país, mientras ponen precio a las banderas en el deporte cual souvenir.

Sentimientos

La pareja adquirió la nacionalidad azerbaiyana, aunque no dejan de definirse como ucranianos. Lo reconocen sin complejos mientras repiten en varias ocasiones “tenemos que ganarnos la vida”.

El sentimiento de orgullo nacional que con frecuencia podemos ver en los podios de las WTS se desvanece para Rostystlav y Kseniia.

- ¿Qué preferís, llevar la bandera de vuestro país y sentir el orgullo de representarlo o tener un apoyo que os permita dedicaros al triatlón?

- “Es más importante tener apoyo. Somos leales a la actitud del país”,  responden.

¿Volver a Ucrania?

Cuando se les pregunta sobre la posibilidad de volver a competir por Ucrania, las dudas asaltan el espacio que abre la nostalgia. “Volver a Ucrania… “– piensan y hablan entre ellos un poco. “Si nos propusiesen algo muy, muy bueno, volveríamos a competir por nuestro país. Pero tenemos que ganarnos la vida…” Su rostro cambia cuando recuerdan la mano que les da de comer. “La actitud de la federación de Azerbaiyán es increíble, nos encanta la gente, cómo nos tratan y competir por nuestro nuevo país. Estamos muy contentos,” dice Kseniia.

Financiación

La falta de recursos y el cambio de país de Rostyslav y Kseniia está profundamente ligado al sistema ITU de competición, que gira alrededor de las federaciones, con un escaso componente de patrocinadores privados. La falta de visibilidad desincentiva la inversión privada en el triatlón y la concentra en triatletas específicos que, incluso a veces, tienen problemas para lucir a sus patrocinadores en carrera,debido a reticencias o conflictos de interés con sus federaciones, como fue el caso de Gómez Noya.

Este sistema complica las cosas para triatletas como Rostystlav y Kseniia, que carecen de apoyo público en un sistema que está enfocado a eso precisamente. “En nuestro país seríamos como funcionarios del Estado y aunque ganásemos algo de patrocinadores, lo principal sería lo que ganásemos del Estado, que no ofrece ayudas para viajes,” afirma Kseniia al comentar el sistema de competiciones de la ITU.

Los premios de las carreras tampoco son suficientes para financiarse. “Solo es posible ganarte la vida con los premios si eres un súper top de Copas del Mundo y WTS,” dice Kseniia.

Aunque la ITU ha realizado programas de desarrollo para triatletas en países que carecen de la estructura federativa necesaria, sus sistemas de competición, como la clasificación olímpica, siguen suponiendo un coste altísimo y obligan a disponer de una financiación que no todos los países pueden permitirse. Ni siquiera algunas potencias del triatlón como España tienen hoy los recursos necesarios para apoyar a sus triatletas. Pero si los triatletas compiten siempre por sus países, la reflexión sobre quién debería financiar la participación resulta obligada.

Rostyslav y Kseniia encuentran en Francia, el circuito de triatlón con drafting de más nivel al margen de las Series Mundiales, lo más parecido a un circuito privado con equipos donde no importa el país de procedencia sino la estructura privada de equipo que los acoja. Ambos reconocen que la idea de un circuito privado a nivel mundial sería “interesante”.

Estilo de vida

Y entre sus dos países, Ucrania y Azerbaiyán; Chipre. Más de la mitad del año viven en esta isla del Mediterráneo para poder tener unas condiciones óptimas para entrenar. “Como mucho, vamos cinco días o una semana a casa, para resolver asuntos varios, pero después ya volvemos”. Se entrenan con un grupo ruso de los dos que han establecido su base allí. Sergey Yavtsenko es el entrenador del grupo.

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En verano se trasladan a España o Francia en función de las competiciones que tengan.

- ¿Es duro estar tanto tiempo fuera de casa?

- “Lo hacemos porque nos gusta”.

Rostystlav Pevstsov y Kseniia Levkovska decidieron que el deporte es algo que va más allá de las banderas y los sentimientos patrióticos, como parece que indique el sistema ITU o el código olímpico. Sin embargo, su cambio de país refuerza el papel político del deporte al servir para dichos fines en su nueva patria. A cambio pueden desarrollar la carrera deportiva y vivir la vida que siempre soñaron.